martes, 4 de diciembre de 2018

Mi sistema de productividad personal


Empiezo mi jornada laboral. Estoy fresco, con energía y tengo claras las tareas importantes que tengo que hacer hoy. Comienzo con ese informe tan importante que me ha pedido uno de nuestros mejores clientes sobre el estado de sus ascensores y que me he comprometido a entregar hoy sin falta.
Suena el teléfono. Vaya, una urgencia de un montacargas parado del que tengo enviar una documentación para el acceso de los trabajadores y además responder a la reclamación del cliente. Esto me lleva un buen rato, pero ya se calman las aguas. 
Termino y entra el compañero que me invita a un café ¡como rechazarlo! Vuelvo a mi sitio y chequeo el correo. Uff, me han entrado varios emails que responder. No son urgentes pero el jefe está esperando respuesta y no se le debe hacer esperar. 
Me llaman de nuevo. Tenemos un par de ascensores que les caduca la inspección esta semana. Urge agilizar las reparaciones y comunicar al inspector que estamos en plazo. Llamadas, discusiones, reclamación de materiales, pero pese a que nos cuesta dios y ayuda cuadrar el calendario, finalmente queda resuelto. Venga una cosa menos, eres un crack.
¡Anda! Si es la hora de comer ya. 
Cuando regreso a mi puesto continúo con el informe pero primero echo un vistazo al email. No paran de entrar tareas y me pongo a responder algunos correos. Siguen sin ser tareas urgentes, pero me resultan sencillas, no tengo que pensar demasiado y total,  ya me las quito de encima. He ocupado más tiempo del previsto pero tengo una cierta euforia, una ilusión de productividad pese a que en el fondo se que me estoy engañando a mí mismo.
Me está costando horrores reanudar el informe, la comida ha sido copiosa y no logro centrarme. Miro de reojo el Facebook, ordeno un poco las carpetas que tengo en la mesa, tuneo el tipo de letra del informe…vaya, esto deber ser lo que llaman ahora procrastinar. Me tomaré otro café y seguro que me despierta. 
Suena de nuevo el teléfono y resulta que me llaman del cole. La profesora del peque me dice que tiene unas décimas de fiebre y que mejor vaya a recogerle. Salgo corriendo. Desde el coche aprovecho y voy haciendo llamadas pendientes y apagando algún fuego que había quedado sin cerrar. 
Ya en casa. Bañamos a los críos, cena y los acostamos temprano, que mañana toca madrugar de nuevo. Tenemos un ratito de calma para cenar y ver un poquito la tele. De vez en cuando chequeo el teléfono para ver los mensajes que han seguido entrando sin misericordia y las tareas que se me están acumulando para mañana. Sigo respondiendo algún correo pese a las horas que son. Me consuela la sensación de que soy un trabajador responsable.
Estoy rendido y mañana será otro día. Me voy a la cama y trato de conciliar el sueño…que paz, por fín ¡Mierda, olvidé terminar aquel informe tan importante que era para hoy!

¿Te suena? ¿Te has sentido así alguna vez? Es una sensación horrible ¿verdad?
¡Necesitas urgentemente tener un sistema de productividad personal! Un sistema fiable, un sistema que te rescate de este caos, un sistema que aporte orden a tu vida laboral y personal. 
Me apasiona el tema de la productividad personal y llevo años leyendo sobre ello, investigando, probando métodos, herramientas y en esta entrada he decidido compartir contigo mi pequeño tesoro, mi sistema.
Mezcla lo digital con la libreta y boli de toda la vida. Desde luego no será el mejor de los sistemas, pero desde es el que a mí mejor me ha resultado hasta ahora. Sí que me interesa decirte que está basado siempre en herramientas gratuitas o de bajo coste.
Este es el esquema general. Evidentemente, detrás hay mucho que contar y mucho que explicar, pero eso lo hiré haciendo en sucesivos artículos que espero te resulten de interés.

lunes, 4 de septiembre de 2017

Como saber si tenemos el colesterol alto

Como saber si tenemos el colesterol alto


Como me ha parecido muy, pero que muy interesante, os traigo un extracto del artículo del doctor Jorge García-Dihinx, pediatra del hospital San Jorge de Huesca y que os recomiendo leer si queréis profundizar.

http://lameteoqueviene.blogspot.com.es/2017/09/tengo-el-colesterol-alto-debo-tomar.html

Se trata de aprender a interpretar una analítica y presentaros tres indicadores sencillos para conocer si realmente nuestros resultados son preocupantes o nó.

El colesterol total no es muy importante, pero nos sirve para hacer el cociente Colesterol Total / Colesterol HDL, cuyo resultado debería ser inferior a 4.5.
Este parámetro sí que tiene valor.

Colesterol total/Colesterol HDL ha de ser menor a 4,5

En mi caso, por ejemplo, tengo un colesterol total de 230 (parece alto), pero puedo presumir de un HDL de 60. Mi cociente es de 3,8, es decir, me encuentro en un rango saludable.
El HDL es uno de los valores más importantes y de mejor predicción de protección cardiovascular. Debe de ser superior a 45 mg/dl en varones y a 55 mg/dl en mujeres.No hay un límite alto. Cuanto más tengas, mejor.

Los Triglicéridos sí que son muy importantes.
Deben de estar debajo de 150 mg/dl, pero si los tienes debajo de 100 mg/dl, mucho mejor.
Los triglicéridos en plasma son "la grasa saturada en sangre" y no vienen de la grasa en la dieta precisamente, sino de la conversión en el hígado desde el exceso de azúcares (fructosa) y carbohidratos refinados en la dieta.

Triglicéridos por debajo de 150 mg/dl (mejor si baja de 100 mg/dl)

En mi caso, sin azúcar añadido en mi dieta y reduciendo los carbohidratos refinados (Pan, pasta, cereales, harinas), mis triglicéridos son de 66 mg/dl.


El cociente TG/HDL, de los mejores marcadores:

El cociente entre tus triglicéridos y tu colesterol HDL, según muchos médicos, es el mejor predictor de riesgo cardiovascular (junto con el cociente CT/HDL).

Triglicéridos/Colesterol HDL por debajo de 2

Es malo tenerlo por encima de 3, lo cual traduce una incipiente Resistencia a la Insulina (barriga). Es ideal tenerlo por debajo de 2. En mi caso, es de 1,1.

A cuidarse.



viernes, 31 de marzo de 2017

Unbreakable. Terminada primera ronda

Tras muchas dudas y no llegar a empezar el programa de entrenamiento "Desencadenado" por fin a primeros de 2017 me armo de valor e inicio la primera ronda de "Unbrekable", programa también de calistenia de Marcos Vázquez autor del mas que recomendable blog Fitness Revolucionario.
Tengo que decir para no iniciados, que es un programa duro, bastante duro. Me ha gustado mucho además de la comodidad que supone contar con una aplicación para el móvil que incluye videos de cada ejercicio, el hecho de que abarca no solo el entrenamiento de fuerza, sino también ejercicios para mejorar mi movilidad y flexibilidad.
En esta primera ronda, muchos de los ejercicios los he llevado a cabo en su versión más "suave" aunque repito que hay algunos que son realmente duros. De las 50 sesiones, me he dejado al final 5 sesiones sin hacer, aunque tengo que decir que todas ellas han sido sesiones de flow, básicamente porque no me gustan nada y no consigo memorizarlas.

Han sido tres meses, con comienzo el 08/01/2017 y he terminado el 28/03/2017.

Situación inicial
Arranco muy finito de peso, con 71-72 Kg. Aunque en todos los ejercicios me pongo el nivel básico, he de decir que los comienzos son desastrosos, sin poder hacer ni una dominada, apenas alguna flexión y sin llegar a mantener a duras penas el pino.

Datos finales y evolución.
No voy a decir que he acabado como un toro, pero la evolución ha sido muy buena. Encadeno ya 3-4 dominadas sin impulso (lo que era impensable) y con impulso puedo hacer tandas de 8-10.
En líneas generales me noto mas fuerte, pero insisto, sin lanzar cohetes.

Pese a estar muy tocado del tendón de aquiles izquierdo, he decidido iniciar una segunda ronda que me llevará ya hasta el verano.

A modo de motivación voy a poner aquí dos fotos comparativas de mi cuerpo. La primera de ella es de abril de 2014, de como era yo antes. Quiero decir, cuando aún corriendo y cuidándome, no bajaba de los 80 Kg. La segunda foto es del 30/03/2017, en la que estoy en 73 Kg, es decir, he ganado unos dos kilogramos en estos tres meses, que quiero pensar son de músculo puesto que la cintura sigue mas o menos igual.



Recaída lesión tendón de Aquiles izquierdo

Escribo esta entrada el 31 de marzo de 2017 en un estado de absoluto desánimo.
Si bien ya había notado estos últimos días que algo no iba del todo bien, ayer salí para hacer mi circuito rutinario de 10 Km y a partir de los 20' de entreno, empiezo a notar cargado el tobillo izquierdo, al extremo que decido parar y terminar la sesión andando.
Mis temores de momento se confirman y al día siguiente que estoy escribiendo esto, tengo un intenso dolor en la parte media del tendón, completamente limitante que me hace cojear y con evidente dolor al pinzar la zona.
Vengo de cerca de dos meses tocado del tendón derecho a raíz de la lesión que me produje en la San Silvestre de Getafe 2016 . Tras casi 10 semanas parado, la mejora había sido prácticamente completa y estaba empezando a recuperar sensaciones, cuando me ha venido este mazazo.
Lo que realmente me preocupa, es que este era mi tobillo malo, el realmente dañado y sobre el que me apliqué el tratamiento de punción seca allá por el verano de 2014. Ciertamente, este tendón lo tenía olvidado, pero ha vuelto a aparecer.
Espero que no sea tanto como me estoy temiendo, no han pasado ni 24 horas desde la lesión y habrá que esperar a ver como evoluciona, pero mucho me temo que en el mejor de los casos voy a tener que estar otra larga temporada sin correr, lo que es desesperante.
Vengo de un fantástico 2016, en el que he corrido mas kilómetros que nunca, pulverizando todas mis marcas tanto en maratón como en 10 K, por lo que realmente no entiendo que puedo estar haciendo mal ahora para estar encadenando una con otra.
En fin, como decía aquel...seguiremos informando

domingo, 1 de enero de 2017

San Silvestre de Getafe 2016. Mejor marca y lesión



Decidido a terminar este 2016 corriendo, no hay mejor manera que hacerlo disputando una San Silvestre.
Descartada la Vallecana por infinidad de motivos, encontré la de Getafe que me venía como anillo al dedo. Buen horario (las once de la mañana), perfil llano y en un lugar que no me resultaba del todo desconocido.
Este 2016 ha sido excepcional en lo que se refiere a mi afición a correr. Se puede concluir que ha sido el año de la consolidación de mi transición a la carrera minimalista. He devorado más kilómetros que ningún año anterior, con un total de 1533 kms, he corrido varios 10 K y prácticamente en cada uno de ellos fuí mejorando mi marca personal, para poner la guinda en noviembre con una maravillosa maratón en Valencia en la que no solo pulvericé mi mejor marca sino que logré concluirla sin noticias del temido tío del mazo.
El día de San Silvestre amanece en Pozuelo con temperatura bajo cero pero al menos soleado. Basta con hacer unos pocos kilómetros camino de Getafe para darme cuenta de que la niebla será protagonista de la mañana. Afortunadamente, había decidido correr ese día con las Merrell puesto que hacerlo con sandalias hubiera sido una absoluta majadería.
Aparco el coche a unos 800 m de la línea de salida y al salir a la calle el frío me pega una bofetada que me hacer replantearme la ropa que llevaré en carrera. Me quito el dorsal de la camiseta y se lo coloco al cortavientos que me acompañará en carrera.
Llegado a la Avda. de España, mi situación es tan desesperada que me lleva meterme en el primer bar que encuentro para tomar un breve café. A falta de unos veinte minutos para la salida, me aventuro a empezar mi calentamiento y cierto es que desde ese momento el frío pasa a ser algo más soportable.
Se trata de una carrera modesta, pequeña y de hecho tomo la salida a escasos metros de la pancarta, cosa esta que no había hecho con anterioridad y que sin duda influyó para que el ritmo fuera alto desde un principio.
Iniciada la carrera y superados los corredores menos rápidos durante el primer kilómetro, tomo una velocidad de crucero que sé es alta pero sin una referencia exacta puesto que nuevamente corro sin conocer ritmos.
El circuito es bastante llano. Cuando digo bastante quiero decir que hay largas avenidas que pican ligeramente hacia abajo, pero también otras que lo hacen de manera desfavorable y que a esa velocidad desgasta bastante en la segunda mitad de la prueba. En cualquier caso mantengo un ritmo bastante alto.
Quedando unos tres o cuatro kilómetros empiezo a notar molestias en el tobillo derecho a las que no doy demasiada importancia, si bien, estas van a mas en el tramo final de carrera.
Avisto la línea de meta y apuro mi ritmo, quedando gratamente sorprendido al observar que entro en meta un par de segundos por debajo de los 46' con lo que con seguridad mi tiempo neto será ligeramente inferior y por tanto habré conseguido una nueva marca personal.
Hasta pasadas varias horas no pude corroborar mi tiempo que finalmente queda fijado en unos fantásticos 45' 32". Difícilmente hace un par de años hubiera soñado con llegar a estas marcas, pero lo cierto es que yo he sido el primer sorprendido en cuanto a este tiempo pues he rebajado en casi un minuto el crono de la Carrera del Agua que además tenía un perfil mucho mas favorable, lo que habla a las claras de mi magnífica progresión...y hasta aquí las buenas noticias.
Ya nada mas terminar la carrera me doy cuenta que mi tendón de Aquiles derecho está tocado y no de manera leve. Escribo estas líneas el primero de enero y realmente me encuentro preocupado puesto que el dolor no solo no remite sino que me provoca una cojera considerable pese a haber pasado varias horas con hielo en la zona.
Los fantasmas han regresado y solo el paso de las próximas horas o días, me dirán si se trata de un episodio puntual ó de algo más serio que no quiero ni plantearme.
La osadía del ritmo me ha salido cara y me pregunto si la transición que yo pensaba finalizada no ha sido tal. Veremos.


Amplío esta entrada a finales de febrero de 2017. He estado dos meses sin correr por la molestia en el tobillo derecho, si bien es cierto que me he ejercitado todo este tiempo con calistenia (programa Unbreakable). Si bien estoy contento, la molestia sigue ahí, pero de momento no tengo absolutamente ninguna de las típicas molestias de la tendinopatía aquilea y que tan bien conozco.

jueves, 22 de diciembre de 2016

Ven, te voy a llevar al Nuevo Estadio...


Si hay un cántico con el que me siento plenamente identificado y que me gusta escuchar en la grada de Vallecas es aquel que dice “… cuando cumplí los cinco años, mi padre dijo: ven te voy a llevar al Nuevo Estadio, yo sé que esta pasión nunca jamás te va a hacer daño…”.
Hace unos días, escuchando la entrevista que hicieron mis amigos de MATAGIGANTES al mítico José Francisco Gómez “ Tanco”, me emocionó recordar precisamente esta historia, mi historia, cuando a finales de la década de los setenta un modesto repartidor de nombre Agustín, con todo el sacrificio del mundo para su maltrecha economía familiar, nos dijo a mi hermano y a mí: “venid os voy a llevar al Nuevo Estadio…”.

Eran tiempos duros, muy duros, en aquel Madrid gris de la transición, de la Movida, de los atentados diarios, de conspiradores fascistas que añoraban tiempos recientes. Pese a todo ello, tengo que deciros que también eran días felices para los niños que al margen de todo aquello jugábamos a las chapas, a la peonza, a las canicas o que simplemente pasábamos las horas muertas pateando un simulacro de balón en aquella red social que era nuestro barrio. En mi caso, aquel fortín que nos vio crecer era la plaza de Teniente Muñoz Díaz (que muchos conoceréis), flanqueada por la panadería de la señora Paquita, la tienda de ultramarinos del señor Yuste, o  el bar El Castañar regentado por el señor Fermín (advierta el lector, que siempre el trato era de usted hacia toda persona que superase los veinte años de edad, era así y punto).
La semana se hacía eterna esperando el día del partido, porque por increíble que parezca solo había fútbol los domingos. Esa matinal los nervios te tiraban temprano de la cama para entrar al estadio lo antes posible. Cuando daban las doce, sonaba el himno del Rayo y saltaban al césped de Vallecas los TancoUcedaLandáburuRocamoraMorena, etc.,  y en el fondo sur del Estadio de Vallecas (nuestra famosa pared que ahora mismo carece de grada), había dos mocosos emocionados agarrados fuertemente a la valla, con los ojos como platos sin perder detalle admirando a sus Matagigantes.

Fijaos, han pasado más de 35 años (que se dice pronto) y ya no existe la tienda de ultramarinos del señor Yuste, ni la panadería de la señora Paquita y hasta el bar El Castañar, que sigue existiendo, está a día de hoy regentado por una familia china. Pero lo que si os puedo asegurar es que hay algo dentro del Estadio que no ha cambiado en absoluto,  y no es otra cosa que la emoción y los ojos como platos para no perderse detalle de dos mocosos llamados Álvaro y David, exactamente igual que lo hacían su tío y su padre tantos años atrás, y que espero hagan lo mismo con sus propios hijos dentro de otros tantos.
V

Nos guste o no, los que odiamos el “fútbol negocio” estamos perdiendo la batalla y los niños son nuestra última esperanza. Si queremos que este sentimiento perviva, y siempre que los malditos horarios lo permitan, llevemos a los pequeños al Estadio sin temor alguno, porque esa pasión nunca jamás les va a hacer daño.

Agradecimiento especial a mis amigos del blog Matagigantes.net por la maravillosa edición tanto en su web como en el video que realizaron de este artículo.

Timeline del proceso de transición a la carrera minimalista

He considerado interesante ir anotando los diferentes hitos que he ido superando en el periodo de transición de la carrera amortiguada a la minimalista.
Tengo que decir que no ha sido fácil. El error que me avisaron que iba a cometer, y que yo más listo que nadie pensé que no cometería... pues ¡zas! caí como un campeón. Me estoy refiriendo a lesionarme por tratar de tomar atajos y llevar a cabo esta necesaria transición más deprisa de lo debido.
En cualquier caso, a fecha de hoy (diciembre de 2016) tengo que decir que ha valido la pena. Me encuentro fino como nunca, con la tendinopatía aquilea superada (toco madera), sin lesión alguna (vuelvo a tocar madera) y mejorando con creces mis marcas tanto en 10 K como en maratón.